
Así como muchos seres vivos hacen auto publicidad frente a sus pares de la misma especie para formar comunidades y sobrevivir, existen que ciertos espacios "inanimados" como edificios o parques, que a pesar de no tener órganos ni signos vitales, poseen hechos históricos que sirven “publicidad” para que los peatones regresen con frecuencia.
Eso sucede con el Parc du Thabor, un antiguo jardín perteneciente a los monjes de la abadía de Saint-Melaine, en la ciudad de Rennes, Bretaña, que en el siglo XIX comenzó a funcionar como parque de acceso público y sigue siendo hasta el día de hoy un modesto pero enigmático lugar que después de recorrerlo una vez, no se puede evitar como ruta al trabajo o la universidad.
Los siguientes son 5 eventos ocurridos sobre este lugar que fueron suficientes para que yo lo visite más de una vez, pero que sirven de lección para que cada individuo encuentre sus propias historias recorriendo los lugares que le interesan.
1.El duelo en El Infierno (1815)

Detrás de la plaza Guesclin, al norte del parque, se encuentra L'Enfer (El infierno), un espacio llamado así por las disputas entre los monjes benedictinos y el obispo que habitaban el lugar durante la primera mitad del siglo XIX, los cuales se acusaban mutuamente de intrusos por el uso indebido de sus tierras, a lo que un día el obispo, cansado de las provocaciones de sus "rivales", bautizó la trama opuesta como El infierno. el lugar comenzó a ser utilizado para resolver disputas y duelos entre personas.
En un archivo histórico del parque se relata un hecho ocurrido en 1815, en un bar no muy lejos del parque, donde dos hombres tuvieron una disputa política: el Sr. Lessard y el Sr. Lecarpentier, quienes luego de un acalorado debate fijan un encuentro en El Infierno junto con un testigo para pelear cuerpo a cuerpo en un duelo de espadas. Lecarpentier resultó gravemente herido, pero luego su rival lo acompañó hasta su domicilio, donde llamó a un cirujano para que lo atendiera.
Bueno, interesante. Así que imagine a dos individuos que discutían de algún tema espinoso, no se ponen de acuerdo, y ante la negativa de ambos bandos de sufrir el ridículo público de la derrota argumental, cada uno agarra una espada para entablar un combate que salve su honor, que en dicha época era lo último que debía perderse en cualquier disputa, por más que alguno termine en un ataúd, o en una sala quirúrgica con un corte en alguna arteria vital. Y además de eso, quien rechazara el duelo sería catalogado como cobarde. Un ejemplo de cómo se asume físicamente las consecuencias de haber hablado de más, y que recuerda a los humanos de la actualidad que el uso de la violencia no es un juego de niños.
Imaginar este escenario me convenció de instalarme en ese sector del parque para descansar como parada técnica, reírme un poco y luego continuar mi camino a casa.
2. Bombardeo de Mayo 29 (1943)

Alrededor de las 16:00 horas del 29 de Mayo, escuadrones de las fuerzas aéreas estadounidenses y británicas lanzaron alrededor de 450 bombas de 250 kg sobre Rennes, que tenían como objetivo el depósito de piezas navales de submarinos bajo el control de las fuerzas alemanas en la Route de Lorient (carretera de Lorient), pero debido a graves errores de comunicación y navegación, acaban soltando el material explosivo sobre los sectores de la Place de Bretagne, l'Église Saint-Martin, Le Cimetière du Nord y Parc du Thabor. El balance de ese día: varias decenas de civiles asesinados, de los cuales varios perecieron tratando de refugiarse en las inmediaciones de Carré Du guesclin, dentro del Parc du Thabor, lugar donde curiosamente, un año después, cerca de la estatua de Guesclin (escultura que ha expuesto desde 1914), en el mismo sector, el escritor Pierre Herbart, junto con otro miembro de la resistencia francesa en la ciudad, intercambian información en secreto para planificar la liberación de Rennes, relevando a los estadounidenses para efectivamente expulsar a las fuerzas alemanas, recuperando poco a poco su territorio.
La razón de volver a este lugar específicamente, es disfrutar de la tranquilidad de un sector verde e icónico como este durante el verano, gracias a la toma de riesgos de valiosos personajes del pasado que surgieron de catástrofes traumáticas y desesperadas, que no solo defendieron su familias y comunidades del enemigo, sino de una probable extinción de su identidad. Un detalle para tener en cuenta.
3. Homenaje a Personaje histórico

En homenaje a este guerrero se le dio el nombre al Carré du Guesclin, un patio extenso situado en el ala oeste del parque y bien arborificado para sentarse a contemplar el entorno.
Bertrand du Guesclin fue un militar francés, célebre en Francia por el papel que tuvo en la guerra de los Cien Años contra Inglaterra. Bajo el servicio del nuevo rey de Francia, Carlos V, du Guesclin ayudó a su asediado país a recuperarse de una serie de pérdidas que había sufrido ante los ingleses en las décadas de 1340 y 1350. Es conocido por sus audaces maniobras de flanqueo con la caballería que cambiaron el rumbo de sus más difíciles combates.
Es curiosos cómo mucho tiempo después de su muerte, en el mismo lugar que lleva su nombre en el parc du thabor, se llevaron a cabo maniobras militares donde los franceses, casi en un eterno retorno bélico, repelieron a sus enemigos como lo hicieron sus ancestros medievales siglos atrás.
4. El estanque y el hombre de la pata de palo (1939)

En uno de los archivos históricos del parque se encuentra un testimonio de uno de sus visitantes habituales, un hombre llamado Norbert, que solía jugar durante su infancia en los terrenos del parque. La historia es curiosa porque toma lugar en uno de los estanques con peces del sector norte, que existe hace muchos años y es una de las plazas más tranquilas, cubierta por árboles altos y decorada por cantos de las aves del sector.
"Recuerdo mi terquedad al querer pescar peces dorados del estanque de la rosaleda con una cuerda atada a un palo sin anzuelo, mientras mi tía joven y su novio sonreían. Recuerdo la silla que pasaba. Reuní 20 o 40 centavos para pagar las sillas en las que estábamos sentados Mi madre solía decir: "No vayas frente a los invernaderos, este es el rincón tísico".
Recuerdo al guardia que tenía la pata de palo. Lo enfurecimos cruzando los prados prohibidos. Estaba susurrando con su silbato. Cuando era joven, fotografié los techos de tejas rojas del colegio Saint-Vincent con la rosaleda en primer plano, un aire provenzal en Rennes" ı
Norbert Maudet, 80 años de edad en 2018.
Al final, este parque es una extensión de la provincia en la ciudad, donde la gente encuentra un refugio que separa del caos y la locura que circula fuera de sus muros.
ı Archivo histórico del Parc du Thabor [wikiRennes métropole]
(French)
5. La Purga (1946)

El 3 de agosto de 1944, por la tarde, la Resistencia francesa se había apoderado del ayuntamiento de Rennes en sus intentos para expulsar al ejército alemán. Los escuadrones galos bajo a las órdenes del general Le Vigan e Yves Milon, con la colaboración de las fuerzas armadas estadounidenses (comandadas por el general Patton), pusieron fin a la Ocupación alemana desde el 18 de junio de 1940 en la ciudad tras feroces combates.
En 1946 tras la victoria, llegó el momento de la purga legal interna. Los colaboradores locales y externos del régimen alemán y del estado de Vichy fueron llevados ante la justicia en todo el territorio francés, siendo Bretaña una de las regiones donde se juzgaron traidores. La justicia de Rennes condenó a muerte a un grupo de personas por traición a la patria y otros delitos, que fueron trasladados al Parc para ser fusilados. Los verdugos, con un probable conocimiento de las anécdotas de la ciudad, eligieron irónicamente el lugar del castigo: l’enfer (El Infierno).
Cómo acceder al parque: